“La titulación de la Muerte”

La Calavera acabó su Residencia,

su título empezó a tramitar,

para después no tener clemencia,

y al cementerio a todos mandar.

 

La Calaca se fue a Gestión,

y parecía que tenían vacaciones,

por eso las mandó al panteón,

y por sentirse unos bombones.

 

Le llegó el rumor a la Calavera,

de que las Químicas sí eran fregonas,

pero al llegar a dicha carrera,

había madres solteras luchonas.

 

Para ganar el torneo con boicot,

los mecas compraron carritos.

La Parca los puso a bailar de a robot,

y los enterró por trampositos.

 

A la Tilica le tomó un segundo,

ir a tronarse a los de Logística.

Muy fácil los mandó al inframundo,

con un examen de Física.

 

Con los del X se enfureció,

y pan de muerto les ofreció,

después les cortó la médula,

por haberle atrasado su cédula.

 

La Siniestra tenía muchas ansias,

de saborear comida rancia.

Fue a la cafe por una garnacha,

y hasta le sirvieron cucaracha.

 

La Huesuda fue con los más aplicados,

los de Electrónica fueron visitados,

pero mejor tomó la salida,

pues esos chavos ni tienen vida.

 

Los árboles caen y caen,

por obra de la Catrina.

A los profes que mal le caen,

les tiró un árbol encima.

 

Por fin se tituló la Calaquita,

tocando fuerte la campanita,

luego le gritó a sus sinodales:

-¡Llámenme Ingeniera, mortales!

 

El Mememuerto